El Taller Experimental de Gráfica de La Habana

TEGH

 

El 30 de julio de 1962, Orlando Suárez, muralista cubano y director del Consejo Provincial de Cultura, y José Venturelli, pintor y grabador chileno, con la autorización del Ministro de Industria, Ernesto (Che) Guevara de la Serna, fundan el Taller Experimental de Gráfica de La Habana (TEGH). Ambos artistas junto a los maestros litógrafos Israel de la Hoya, Amable Mouriño y José (Pepe) Contino, quien fuera su director hasta su muerte en 1976, dan vida al Taller.

La Plaza de la Catedral acogió al TEGH desde su fundación. En sus primeros años, estuvo en un pequeño local del Palacio del Marqués de Arcos. Luego, en la década del 80, se traslada a su actual sede en el Callejón del Chorro en lo que hasta ese entonces era un almacén.

Armando Poss

Armando Pose. Foto: Cortesía del TEGH.

José Contino

José Contino. Foto: Cortesía del TEGH.

El taller

El taller. Foto: Cortesía del TEGH.

Sobre el grabado y su relación con las vanguardias, el actual director del Taller, Octavio Irving, nos comenta que “cuando se hace una historiografía del arte en Cuba, se evidencia que el grabado se adelantó a las denominadas vanguardias artísticas; (…) los artistas que se dedicaban a la ilustración o la gráfica publicaban sus obras en revistas y periódicos de la época, y hacían un arte militante; ya había una tradición, un sedimento de la obra gráfica”. Esa tradición se materializó y evolucionó con la creación del Taller.

Proceso creativo

Proceso creativo. Foto: Cortesía del TEGH.

En la actualidad, este es el taller de gráfica más antiguo y el que más artistas reúne en Cuba. Desde sus orígenes, sus miembros se han expresado y han construido sus propias estéticas a través de diferentes técnicas como la xilografía, litografía, calcografía, collagrafía y monotipia. Entre ellos pudiéramos destacar a Antonia Eiriz, Víctor Manuel, Roberto Matta, Fremez, Posada, Sosabravo, Armando Pose, Roger Aguilar, Raymundo Orozco, Matamoros, Omar Kezel, Carlos del Toro, José Omar, Angel Ramírez, Luis Lara. Ellos también han constituido excelentes referentes para diseñadores cubanos de distintas generaciones.

Sala expositiva

Sala expositiva. Foto: Cortesía del TEGH.

Desde la Duodécima Bienal de La Habana, celebrada en 2015, el ritmo de trabajo en el TEGH se ha multiplicado. Casi todos los meses, se han presentado muestras colectivas. Se han preparado carpetas y portafolios que han promovido la colaboración y el intercambio profesional con artistas, universidades y talleres de gráfica de países como Estados Unidos, Australia, Alemania y España.

Sala expositiva

Sala expositiva. Foto: Cortesía del TEGH.

A sus 54 años, el TEGH continúa siendo un espacio abierto a la creación y la experimentación de gran trascendencia para la preservación del patrimonio gráfico y el desarrollo de las artes visuales cubanas.

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